En causas de delitos económicos, los errores al declarar son frecuentes y costosos. Muchas defensas que tenían posibilidades reales se complican por decisiones tomadas en los primeros momentos.
Los delitos económicos —estafa, apropiación indebida, administración desleal, fraude al fisco, cohecho, entre otros— tienen características que los hacen diferentes a otros ilícitos desde el punto de vista de la defensa. Son causas con evidencia documental extensa, períodos de investigación largos, y en muchos casos el imputado es una persona con alto nivel de conocimiento técnico sobre los hechos investigados.
Eso tiene una consecuencia importante: el imputado que declara sin asesoría suele creer que puede explicar los hechos mejor que nadie. Y a veces esa confianza es la que hunde la defensa.
La Fiscalía conoce su caso antes de citarte. Tiene correos electrónicos, estados de cuenta, registros contables, contratos. Si declaras sin saber qué tienen, corres el riesgo de dar una versión que contradiga evidencia documental que ya está en la carpeta investigativa. Esa contradicción pesa mucho en juicio.
Muchos imputados en causas de delitos económicos razonan en términos civiles: "si pago lo que se reclama, se arregla el problema". En algunos casos eso es posible mediante acuerdos o salidas alternativas, pero no siempre. Y en los casos donde no aplica, ofrecer pagar puede interpretarse como reconocimiento de los hechos. La defensa penal requiere un análisis diferente al del conflicto patrimonial.
En delitos económicos donde hay una víctima determinada —una empresa, un socio, un cliente— el impulso de llamar a esa persona para arreglar las cosas directamente es frecuente. Es un error. Esas comunicaciones pueden ser interceptadas, grabadas o presentadas como evidencia. Toda comunicación con la contraparte debe gestionarse a través del abogado.
Parece obvio, pero sucede. Eliminar correos, modificar archivos, destruir contratos: todas estas acciones son potencialmente constitutivas de delitos adicionales (obstrucción a la justicia) y agravan enormemente la situación del imputado. Si ya hay una investigación, la evidencia debe mantenerse intacta.
Las causas de delitos económicos a menudo involucran a la Fiscalía de Alta Complejidad o Económica, que trabaja con equipos especializados, peritos contables y financieros, y acceso a información bancaria. Subestimar la profundidad de la investigación lleva a tomar decisiones equivocadas sobre cuándo actuar y cómo hacerlo.
Si hay una investigación por delitos económicos en tu contra o en la de tu empresa, el momento de actuar es ahora. Escríbeme y te oriento sin compromiso.
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